Cómo hacer networking para encontrar trabajo
Una parte importante de los puestos de trabajo, entre el 50% y el 80% según las estimaciones más citadas, se cubren antes de publicarse. Van a parar a candidatos que fueron recomendados, que se pusieron en contacto en el momento oportuno, o que ya eran conocidos por el responsable de la selección. Si tu búsqueda de empleo consiste únicamente en responder a ofertas publicadas, estás compitiendo por la parte más pequeña del mercado.
La red de contactos es el camino hacia la parte más grande. Pero la mayoría de la gente o la evita por completo o la usa mal. La buena noticia es que hacer networking de forma efectiva no tiene que ver con ser extrovertido o sentirte cómodo en situaciones sociales. Tiene que ver con ser deliberado y genuinamente útil.
El cambio de perspectiva que lo transforma todo
La mayoría de las personas se acerca al networking con el enfoque equivocado. Lo ven como pedir favores: una pista de trabajo, una presentación, una recomendación. Ese planteamiento lo hace incómodo y transaccional, porque efectivamente lo es.
El mejor enfoque es el de construir relaciones. No estás pidiendo nada concreto ahora mismo. Estás conectando con personas cuyo trabajo te parece interesante, aprendiendo de su experiencia y manteniéndote visible en tu comunidad profesional. Las oportunidades de empleo llegan después, como resultado natural de esas relaciones.
Esto no significa que nunca debas ser directo sobre tu búsqueda. Cuando tienes una relación genuina con alguien, decirle claramente que estás buscando y preguntarle si conoce algo relevante es perfectamente apropiado. El orden importa: primero la relación, luego la petición.
Por dónde empezar: tu red existente
Antes de pensar en conocer gente nueva, recorre tus contactos actuales. La mayoría de las personas subestima enormemente cuántas conexiones útiles ya tienen.
Haz una lista: antiguos compañeros de trabajo de todos los empleos que has tenido, compañeros y profesores de la universidad, clientes o proveedores con quienes has trabajado, personas a las que conociste en conferencias o eventos, y contactos personales que trabajan en el sector al que apuntas. Esta lista es casi siempre más larga de lo que la gente espera cuando realmente la escribe.
Prioriza a las personas que trabajan en empresas que te interesan, que están en puestos similares a los que buscas, o que están bien conectadas en tu sector.
Cómo contactar
El mensaje que envíes importa. Debe ser corto, específico y pedir poco. Los mensajes largos pidiendo pistas de trabajo a personas con las que no has hablado en años serán ignorados.
Un buen mensaje de contacto hace tres cosas: recuerda a la persona quién eres si es necesario, dice claramente lo que buscas, y pide algo pequeño y específico: una llamada breve, consejo sobre una empresa, o la presentación a una sola persona que conocen. No un trabajo. Una conversación.
Limítate a cinco o seis frases. Si escribes por LinkedIn, sé aún más breve. La gente lee los mensajes cortos. Los largos los hojea o los ignora.
LinkedIn como herramienta de networking
LinkedIn es útil para hacer networking, pero solo si lo usas de forma activa, no pasiva. Publicar tu CV y esperar a que los reclutadores te encuentren es pasivo. Interactuar con contenido de tu sector, comentar de forma reflexiva publicaciones de personas con las que quieres conectar, y compartir cosas que demuestren tu conocimiento. Eso es activo.
El objetivo es ser visible para las personas adecuadas antes de necesitar algo de ellas. Cuando les contactas después para una conversación, no eres un desconocido: eres alguien a quien ya han visto en su feed.
Networking presencial
Los eventos del sector, los meetups y las conferencias siguen generando conexiones que los canales online no producen. Una conversación real en un evento construye más afinidad que semanas de mensajes por LinkedIn.
No necesitas asistir a todos los eventos de tu sector. Uno o dos eventos bien elegidos al mes, en los que te concentres en tener tres o cuatro conversaciones genuinas en lugar de recoger tarjetas de veinte personas, producirá mejores resultados.
En España, la red de contactos tiene un peso especialmente importante. Las recomendaciones boca a boca son habituales, en particular en mercados laborales más pequeños y en sectores donde casi todo el mundo se conoce. Una recomendación de alguien de confianza puede abrir puertas que una candidatura enviada en frío difícilmente alcanzaría.
Entrevistas informativas
Una entrevista informativa es una conversación corta e informal (habitualmente de 20 a 30 minutos) con alguien que trabaja en un puesto o empresa que te interesa. No le estás pidiendo un trabajo. Le estás pidiendo su perspectiva sobre su trabajo, el sector, y los consejos que daría a alguien en tu situación.
La mayoría de la gente acepta si lo pides con claridad y sin hacer que la petición parezca más grande de lo que es. Incluye una o dos preguntas específicas en tu mensaje inicial para mostrar que has pensado en lo que quieres aprender.
Después de la conversación, envía una nota breve de agradecimiento y mantén el contacto de vez en cuando. No cada mes. Eso es demasiado frecuente. Pero un mensaje cada tres o seis meses que comparta algo relevante para sus intereses mantiene la relación activa sin resultar intrusivo.
El error más habitual
Contactar solo cuando necesitas algo es la forma más rápida de hacer que el networking resulte incómodo para todos. Si la única vez que te pones en contacto con alguien es cuando estás buscando trabajo, no estás haciendo networking. Estás pidiendo ayuda a desconocidos. Construye las relaciones cuando no las necesites, y estarán ahí cuando las necesites.
Da el siguiente paso
Registra cada contacto, conversación y seguimiento de tu búsqueda en el Seguimiento de candidaturas.
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